En un nuevo coloquio académico, el psiquiatra Dr. Álvaro Wolfenson exploró cómo la obra del artista británico William Blake dialoga con el psicoanálisis contemporáneo, destacando el rol de las relaciones, la imaginación y la experiencia afectiva en la comprensión de la mente humana.
En el primer coloquio académico del año, el Dr. Álvaro Wolfenson propuso un cruce poco habitual entre arte y clínica, al analizar los puntos de encuentro entre la obra de William Blake y el psicoanálisis relacional. A través de su exposición, mostró cómo ambos enfoques, pese a provenir de contextos distintos, coinciden en entender la experiencia humana como un proceso dinámico, profundamente influido por los vínculos con otros y por la capacidad de imaginar nuevas formas de sentido.
Uno de los ejes centrales fue la idea de que la subjetividad no es fija, sino que se construye en relación con otros. En esa línea, explicó que “el psicoanálisis relacional reemplazó el foco clásico centrado en fuerza intrapsíquica […] hacia una concepción donde la subjetividad se configura en y por las relaciones”, destacando que el yo no es una entidad cerrada, sino un proceso en constante transformación. Esta perspectiva pone énfasis en la interacción, tanto en la vida cotidiana como en el espacio terapéutico.
El académico también abordó la visión de William Blake, quien entendía el desarrollo humano como un proceso creativo. En palabras del experrto, “Blake no habla de un alma preexistente y fija, sino un proceso activo que él le llama hacer alma”, enfatizando que la identidad se construye a través de la experiencia, la imaginación y la integración de opuestos. Así, el arte no solo sería una forma de expresión, sino también una vía de transformación personal.
Finalmente, el Dr. Wolfenson subrayó que tanto el psicoanálisis relacional como la obra de Blake coinciden en valorar la imaginación y el símbolo como herramientas clave para comprender y transformar la experiencia humana. “Se considera la imaginación no solo estética, sino como algo que es transformador y normativo para la vida”, afirmó, destacando que estos elementos permiten abrir nuevas posibilidades de sentido frente al sufrimiento. De este modo, el coloquio invitó a pensar la salud mental desde una mirada integradora, donde arte, afectividad y relaciones se entrelazan.
Ve la presentación del Dr. Wolfenson, a continuación: