En una nueva sesión de los coloquios académicos, integrantes de la Fundación Círculo Polar compartieron su modelo de trabajo en salud mental, basado en la psicoeducación, el apoyo entre pares y el protagonismo de los expertos por experiencia, como una forma de promover el bienestar y la recuperación en personas con trastornos del ánimo.
El encuentro contó con la participación de Francisco Encina e Issis Herrera, miembros de la Fundación Círculo Polar, quienes expusieron sobre la importancia de incorporar la voz de los usuarios en el tratamiento de los trastornos del ánimo, a través de una mirada que une el saber profesional con la experiencia vivida. Ambos destacaron el rol de la psicoeducación como herramienta preventiva y de fortalecimiento del autocuidado, tanto para las personas diagnosticadas como para sus familias y redes cercanas.
Durante la exposición, los representantes de la fundación compartieron su historia personal y el origen de la organización, surgida a partir de la necesidad de generar espacios de apoyo y conversación entre personas que conviven con trastornos afectivos. A partir de esas experiencias, la Fundación Círculo Polar ha desarrollado una propuesta de trabajo centrada en la esperanza, la empatía y la corresponsabilidad, impulsando grupos de apoyo donde los participantes se reconocen como “conscientes” de su proceso y protagonistas de su recuperación.
Con más de seis años de trayectoria, la fundación ha logrado consolidar una red de más de 120 facilitadores voluntarios y 1.500 participantes activos en todo el país. Además, mantiene alianzas con instituciones académicas y científicas, con quienes impulsa investigaciones y actividades de psicoeducación abiertas a la comunidad. Estos vínculos han permitido fortalecer la formación de pares y generar evidencia sobre el impacto positivo de los grupos de apoyo en la adherencia a los tratamientos y la prevención de recaídas.
La exposición también destacó el enfoque de trabajo colaborativo de la fundación con empresas e instituciones, mediante programas de monitores de bienestar que capacitan a trabajadores y trabajadoras para brindar acompañamiento inicial a compañeros con dificultades de salud mental. Con estas iniciativas, la Fundación Círculo Polar busca democratizar el acceso al apoyo emocional y contribuir a una cultura organizacional más empática y solidaria.
En palabras de sus expositores, el trabajo de la fundación se sostiene sobre una convicción clara: las personas con diagnóstico de salud mental pueden ser agentes activos de cambio, capaces de transformar sus experiencias en conocimiento útil para otros, y de promover comunidades más inclusivas y conscientes sobre la importancia del bienestar psicológico.
Ve la presentación a continuación: