La psicóloga y académica de nuestro Departamento, Paulina Barros, presentó su investigación en los Coloquios Académicos 2025, donde explicó cómo las personas con alta ansiedad tienden a mantener por más tiempo respuestas de temor, incluso ante estímulos que ya no representan una amenaza. Su estudio aporta claves para entender por qué algunas personas tienen más dificultades para dejar de sentir miedo, y cómo esto puede influir en el desarrollo de trastornos ansiosos.
En su exposición, la profesional abordó cómo la incertidumbre y el rasgo de ansiedad influyen en el aprendizaje aversivo-asociativo, es decir, el proceso mediante el cual las personas aprenden a asociar ciertos estímulos con amenazas o peligros. Este estudio forma parte de su tesis doctoral en neurociencias y busca comprender mejor los mecanismos que subyacen a los trastornos de ansiedad, uno de los problemas de salud mental más prevalentes a nivel global.
La académica explicó cómo las personas con altos niveles de ansiedad rasgo (una disposición estable a percibir el entorno como amenazante) presentan una mayor dificultad para desaprender respuestas de miedo, incluso ante señales que ya no representan una amenaza. A través de paradigmas de condicionamiento clásico (como los utilizados para estudiar el miedo en laboratorio), mostró evidencia de que estos individuos mantienen reacciones de sobresalto o respuestas fisiológicas elevadas incluso cuando el estímulo deja de estar asociado a algo negativo.
También destacó la importancia de los procesos de extinción del miedo (cuando se aprende que un estímulo ya no es peligroso) y cómo estos están mediadas por áreas cerebrales como la amígdala y la corteza prefrontal dorsomedial. Las personas con rasgo de ansiedad alto tienden a mostrar un deterioro en estos procesos, lo que podría explicar su mayor vulnerabilidad al desarrollo de trastornos ansiosos.
Finalmente, presentó resultados preliminares de su investigación, donde se observa que la incertidumbre amplifica las respuestas ansiosas y que los individuos más ansiosos presentan dificultades tanto en identificar señales de seguridad como en inhibir respuestas ante estímulos neutros, lo que podría traducirse en síntomas más persistentes o generalizados.
Ve la presentación a continuación: