La incomodidad que causa en la muñeca y en Barbieland el no ser lo suficientemente perfecto se conoce como atelofobia. Aunque no es un diagnóstico, sino que es parte de una categoría más amplia de trastornos de ansiedad, los expertos explican que genera problemas psicológicos en quien la padece. Sobre este tema fue entrevistada por el diario El Mercurio, la psicóloga y académica de nuestro departamento, Dra. Annelisse Dörr.

Una de las situaciones desencadenantes del sufrimiento de Barbie es que sus pies dejan de estar en puntilla. “Pueden ser hechos aparentemente nimios los que lleven a descomponerse a una persona muy perfeccionista”, asegura la Dra. Anneliesse Dörr.
En Barbieland todo es perfecto. Sin embargo, un día, Barbie -interpretada por Margot Robbie en la nueva película sobre la muñeca que fue récord de taquilla en su primer fin de semana en EE.UU. y en Chile el día de su estreno- descubre algunas “imperfecciones” que la aterrorizan y transforman su plástica existencia.
“El personaje principal se presenta como una personalidad cándida e ingenua que vive en un mundo donde se le exige cumplir con todas las expectativas que se tienen de una Barbie perfecta. En este sentido, es muy ingenioso que la directora Greta Gerwig ponga como situación desencadenante del sufrimiento de esta muñeca el hecho de que sus pies se le pongan planos y no pueda caminar más en puntillas, o que tenga celulitis, ya que pueden ser hechos aparentemente nimios los que lleven a descomponerse a una persona muy perfeccionista”, dice Anneliese Dörr, doctora en psicología y académica de la Facultad de Medicina de la U. de Chile.
Y si bien en el filme el no sentirse lo suficientemente perfecto es algo que se parodia como parte de la trama, en la realidad el terror a la imperfección existe y se conoce como atelofobia.
Esta condición es más propensa a manifestarse “en sujetos muy perfeccionistas, inseguros de sí mismos y, muchas de las veces, con un componente de ingenuidad importante”, precisa Dörr.
La atelofobia, sin embargo, no se trata de una enfermedad de salud mental como tal.
Dörr advierte que, en la actualidad, “no es un trastorno oficialmente reconocido. El libro de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (DSM-5) clasifica las fobias dentro de una categoría más amplia llamada trastornos de ansiedad. La atelofobia debería estar incluida en los trastornos de ansiedad específica o fobia específica, que engloba diversas fobias particulares, como en este caso”.
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