El Dr. Otto Dörr y la Dra. Anneliese Dörr expusieron sobre esquizofrenia y consumo de cannabis en adolescentes en el “II Foro Seminario Iberoamericano de Neurociencia Clínica”, realizado en la Universidad de Valladolid.

Dr. Otto Dörr, dictando la conferencia magistral: “Esquizofrenia, lenguaje y evolución, o las esquizofrenias como logopatías”.
Los días 19 y 20 de mayo se realizó el “II Foro Seminario Iberoamericano de Neurociencia Clínica: Dos problemas de psiquiatría antropológica”, actividad desarrollada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, en España, y organizada en conjunto con el Grupo de Investigación en Neurociencia Clínica de Castilla y León (GINCYL) y el Instituto Torozos de Iatrofilosofía (ITI).
La instancia reunió a destacados exponentes de la psiquiatría antropológica y de la antropología filosófica del mundo iberoamericano, quienes reflexionaron en torno a algunos de los principales desafíos conceptuales, clínicos y humanos de la disciplina.
En la primera jornada del encuentro, marcada por la pregunta “¿Es la locura una discontinuidad de la razón?”, nuestro académico, el Dr. Otto Dörr, estuvo a cargo de la conferencia magistral titulada “Esquizofrenia, lenguaje y evolución, o las esquizofrenias como logopatías”. En su exposición, abordó la relación entre lenguaje, pensamiento y experiencia esquizofrénica desde una perspectiva antropológica y filosófica.
Durante su intervención, el Dr. Dörr destacó la importancia de desarrollar una aproximación clínica más amplia, comprensiva y humana hacia las personas que viven con trastornos mentales. En este sentido, subrayó la necesidad de comprender al paciente desde su experiencia y desde aquellos aspectos de lo humano que se han visto alterados, evitando reducirlo a un mero objeto de estudio.
Asimismo, enfatizó el valor de la perspectiva fenomenológico-antropológica en la psiquiatría, señalando que esta mirada busca integrar la comprensión humanista con los avances biológicos y científicos. Según planteó, si bien la biología es fundamental, la complejidad del ser humano y de las enfermedades mentales impide abordarlas únicamente desde parámetros estadísticos o cuantitativos, representando así un desafío relevante para las nuevas generaciones de psiquiatras.

En la segunda jornada de este evento, nuestra directora, Dra. Anneliese Dörr, estuvo a cargo de la conferencia magistral: “Consumo de cannabis en adolescentes: impacto en la salud mental, las funciones cognitivas y el rendimiento académico”.
En el marco de la segunda jornada del seminario, titulada “Humanidad adolescente: ¿dónde nos encontramos?”, nuestra directora, la Dra. Anneliese Dörr, fue invitada a dictar la conferencia magistral “Consumo de cannabis en adolescentes: impacto en la salud mental, las funciones cognitivas y el rendimiento académico”.
Durante su presentación, la especialista advirtió sobre el impacto que el consumo de drogas puede tener en la trayectoria educativa de adolescentes y jóvenes. Según explicó, el deterioro en el rendimiento académico, sumado a problemas de salud mental y desmotivación escolar, puede contribuir a procesos de deserción educativa.
Asimismo, enfatizó que el consumo de marihuana durante la adolescencia puede generar alteraciones significativas en el desarrollo cerebral, afectando funciones como la memoria, el estado de ánimo y las capacidades cognitivas. En particular, explicó que durante esta etapa ocurre un proceso clave de reorganización y maduración neuronal, por lo que la exposición a sustancias puede interferir negativamente en dicho desarrollo.
En ese contexto, la Dra. Dörr sostuvo que cualquier estrategia orientada a disminuir el consumo de marihuana en menores de edad debe considerar medidas que fortalezcan la capacidad de los adolescentes para decir “no”. Según explicó, debido a la inmadurez del lóbulo prefrontal, ejercer autocontrol en esta etapa requiere un esfuerzo significativamente mayor.
La académica también destacó la importancia de generar entornos protectores y oportunidades saludables para niños y adolescentes, promoviendo actividades deportivas, una mayor participación familiar y dinámicas que favorezcan la integración y el acompañamiento. De acuerdo con las investigaciones desarrolladas por la especialista junto a otros expertos, estos factores pueden contribuir significativamente a disminuir la probabilidad de consumo en etapas tempranas.